Para terminar quiero referirme a una cuestión muy antigua que ha resurgido con brío en nuestra época, la conexión entre las leyes de los hombres y las leyes de la naturaleza. Es un debate sobre la manera de andar en sintonía con la vida, algo parecido a lo que en constelaciones familiares se aborda con la expresión " que cada uno ocupe su lugar". El rol tradicional del hombre ha sido el de proveedor. Cierto que no es una ley universal, que en las sociedades nómadas preagrícolas la participación de hombres y mujeres en el sustento estaba bastante repartida y que en todos los tiempos ha habido excepciones.
Una organización social basada en hombres proveedores ha generado y sigue generando ataduras y dependencias entre las mujeres ( y los hombres). En la actualidad este reparto de papeles está en fase de reajuste y equiparación en los países occidentales. Sin embargo, en este proceso ( imprescindible) hay un elemento misterioso para el cual no hay un fundamento teórico claro pero sí constataciones prácticas ( en constelaciones familiares, por ejemplo).
Parece como si en la asociación hombre-proveedor hubiera algo natural ( sea lo que sea lo natural) que no puede dejarse de lado así por las buenas, sin efectos secundarios perniciosos.No se trata de que la mujer no pueda/deba ganar más dinero que el hombre o que la mujer no pueda/ deba tener independencia económica para manejar su vida afectiva como se le antoje. Se trata de algo más sutil, de una disposición de ánimo, de una forma de mirar, de la capacidad de jugar un rol en determinados momentos; nada que ver con "hacer de papá", " hacer de mamá", "hacer de niño" y toda esta jerga.
Este juego tiene que ver con ( la mujer) dejarse sostener por un hombre, descansar en un hombre. Es el juego de las leyes de la naturaleza, un juego para que cada uno ocupe su lugar, para que hombres y mujeres estemos en sintonía con la vida. Quizás un día este juego no sea necesario, quizás hoy en día no sea necesario en todos los casos, pero en bastantes ocasiones no jugarlo produce un desgarro muy hondo entre todos los implicados. Es un gran misterio, algo que va más allá del patriarcado y de las injusticias del pasado y del presente.
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